Las obras iniciarán la noche del 6 de enero y provocarán retrasos significativos en el cruce fronterizo
San Diego, California — Los carriles en dirección sur de la autopista Interestatal 5 (I-5), a la altura de la garita de San Ysidro, serán cerrados parcialmente durante un periodo de tres días debido a un proyecto de mejoras viales, informó la Administración de Servicios Generales de Estados Unidos (GSA, por sus siglas en inglés).
De acuerdo con la agencia federal, los trabajos comenzarán a las 9:00 de la noche del 6 de enero de 2026 y se extenderán por 56 horas continuas, afectando carriles y rampas de acceso cercanas a los módulos de inspección fronteriza.
El proyecto contempla la remoción de topes de velocidad y barreras temporales de control de tráfico, los cuales serán sustituidos por divisores permanentes de concreto, con el objetivo de mejorar la seguridad, eficiencia y operación del puerto de entrada más transitado del país. La inversión total asciende a $2.7 millones de dólares.
“Asumimos con seriedad nuestra responsabilidad de invertir en los puertos de entrada del país para garantizar un tránsito seguro y eficiente”, declaró el administrador de GSA, Edward C. Forst, quien reconoció que las obras podrían generar molestias, aunque aseguró que se trabaja de manera coordinada con Caltrans para reducir el impacto a los automovilistas.
Las labores se realizarán en dos fases:
- La primera fase se llevará a cabo del 6 de enero a las 9:00 p.m. hasta el 9 de enero a las 5:00 a.m., periodo en el que se cerrará la rampa de acceso de Camino de la Plaza y seis carriles de la I-5 justo al norte de la garita de San Ysidro.
- La segunda fase iniciará el 9 de enero a las 5:00 a.m. y se extenderá hasta el 23 de enero, con el cierre del carril más oriental de la I-5 en dirección sur.
Autoridades advirtieron que los conductores deben anticipar retrasos importantes, por lo que recomiendan considerar el Puerto de Entrada de Otay Mesa como alternativa, además de mantenerse atentos a los señalamientos viales y reducir la velocidad en la zona de construcción.
Algunos usuarios ya han expresado su preocupación. “Va a ser una pesadilla cruzar la frontera hacia el sur”, comentó un automovilista que cruza diariamente por San Ysidro.
La GSA reiteró que estas mejoras buscan fortalecer la seguridad y el flujo vehicular a largo plazo, aunque reconoció que el impacto inmediato será significativo para quienes transitan por la zona.










