San Diego, California – Los casos de influenza están aumentando de manera acelerada en Estados Unidos y las autoridades sanitarias advierten que la situación podría empeorar en las próximas semanas, de acuerdo con nuevos datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).
La temporada de gripe comenzó de forma más severa de lo habitual. Tan solo la semana pasada, más de 19 mil pacientes fueron hospitalizados por influenza, un incremento de casi 10 mil ingresos respecto a la semana anterior. Hasta el momento, el CDC estima que al menos 7.5 millones de personas se han enfermado y más de 3,100 han fallecido a causa del virus.
El repunte estaría impulsado principalmente por una nueva cepa del virus, conocida como subclado K de la influenza A(H3N2), que surgió en Australia durante el verano. Especialistas señalan que, donde se detecta esta variante, suele registrarse un aumento significativo de contagios.
Aunque no hay evidencia de que esta cepa sea más grave que las anteriores, expertos explican que presenta cambios que le permiten evadir parcialmente la inmunidad existente en la población, facilitando así su rápida propagación.
El estado de Nueva York ha sido uno de los más afectados, al reportar más de 71 mil casos en una sola semana, la cifra más alta jamás registrada en ese periodo. Otros estados del noreste, el medio oeste y el sur del país también muestran niveles elevados de actividad gripal.
Especialistas advierten que aún no se puede determinar cuándo se estabilizará la curva de contagios, lo que genera preocupación en la comunidad médica.
En cuanto a la vacuna contra la influenza, existen indicios de que podría no ser una coincidencia perfecta con la cepa circulante, ya que esta surgió después de que se definiera su formulación. No obstante, expertos subrayan que la vacunación sigue siendo la mejor herramienta de protección, incluso si su efectividad no es total. Datos preliminares del Reino Unido indican que la vacuna reduce entre 30 y 40 % el riesgo de hospitalización en adultos.
Actualmente, solo 42 % de los adultos en Estados Unidos se han vacunado contra la gripe, lo que deja a una gran parte de la población vulnerable ante una temporada que podría ser especialmente severa.
Autoridades sanitarias recomiendan vacunarse lo antes posible, utilizar cubrebocas en espacios cerrados o concurridos, mantener el distanciamiento social cuando sea necesario y acudir al médico ante los primeros síntomas. Existen tratamientos eficaces contra la influenza, especialmente si se administran dentro de las primeras 48 horas de la infección.
Los expertos insisten en no subestimar la enfermedad y en tomar medidas preventivas para reducir su impacto en los próximos meses.










